Cómo ahorrar en la factura de la luz y otros” improbables posibles”

ahorrar en la factura de la luz

¿Conoces la frase “Es difícil pero no imposible”? En un libro de tópicos a esta frase la ilustraría una factura de la luz junto a la palabra “Ahorrar” entre paréntesis. Y es que esto puede parecer como lo de los vuelos tirados de precio, que fulanito o menganito los consiguen pero nadie sabe bien cómo. Nada más lejos, ahorrar en tu electricidad parece improbable pero puedes convertirlo en una realidad. Y para muestra, los básicos del ahorro de los que siempre os hablamos, resumidos.

 La etiqueta energética: el Minority report del ahorro

Una de las mejores cosas que podemos hacer para conseguir ahorrar es empezar con buen pie, comprando electrodomésticos que consuman lo menos posible y que no por ello dejen de hacer lo que tienen que hacer.

Eso se llama eficiencia energética y hoy en día la mayoría de aparatos deberían llevar una etiqueta diseñada para calificarla en grados. Es una buena forma de preveer lo que va a gastar una lavadora, una vitro, una nevera, un horno o cualquier otro de los máximos responsables de que la factura se nos dispare y comprar una u otra en consequencia.

Detectar y controlar el consumo de las “sanguijuelas”

Hablando ya en presente es importante detectar qué es lo que consume más en casa para dedicar nuestros esfuerzos a reducir su uso. Pueden haber ciertas peculiaridades pero los básicos son, además de los electrodomésticos que hemos citado antes:

– El Standby, responsable de 1 de cada 12 facturas.

El aire acondicionado.

Los termos o calentadores eléctricos.

Revisar la potencia contratada (y cortar por lo sano si nos sobra)

La parte fija de nuestra factura es la que pagamos por potencia contratada. En la mayoría de casos y sobre todo si nunca nos quedamos sin luz por exceso de potencia, es probable que podamos reducir potencia contratada.

En esta guía tienes las claves para saber si este es tu caso o no y lo que te podrías ahorrar por cada tramo que bajaras, siempre que puedas sin que te vaya a dar problemas, por supuesto, (nada de bajar por que sí, sin comprobar nada).

Discriminación horaria ¿Cómo sé si me conviene?

Esta es, junto a la reducción de potencia, la medida que da un resultado más claro, aunque como ella no funciona en todos los casos.

Se trata de una tarifa con dos periodos horarios, valle y punta,cada uno con un precio, el valle más caro del precio digamos, base, y el punta más alto. Nos interesa si, del 100% de nuestro consumo diario, hacemos o podemos hacer a partir de un 30% en el horario valle. Todo lo que suba de ahí, ¡mejor que mejor! Podemos llegar a ahorrar hasta la mitad en nuestras facturas.

El móvil como aliado del ahorro

Acabamos con la nota tecnológica. Una de las claves del ahorro es el control y teniendo en cuenta que hoy en dia los móviles son los aparatos que más controlados tenemos…¿No sería ideal controlar a los demás desde ahí?

Estas 3 Apps son un buen ejemplo de ello.

 

Seguro que nos hemos dejado cosas pero…¿qué te parece empezar por aquí?

 

 

 

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