Una de las preguntas más habituales antes de instalar energía solar en casa es cuánto se puede ahorrar realmente en la factura eléctrica. El ahorro con placas solares es, de hecho, uno de los principales motivos por los que cada vez más hogares apuestan por el autoconsumo.
La respuesta depende de varios factores, como el consumo de la vivienda, el número de paneles instalados o los hábitos energéticos de la familia. Aun así, en la mayoría de los casos, instalar energía solar permite reducir de forma notable el gasto en electricidad.
A continuación, veremos cuánto se ahorra con placas solares, cuánto se suele pagar de luz después de instalarlas y qué factores influyen en el ahorro final.
El ahorro que se puede conseguir con paneles solares depende principalmente de la cantidad de energía que puedas producir y consumir directamente en casa.
En una vivienda media, el ahorro con placas solares suele situarse aproximadamente entre el 40 % y el 80 % de la factura eléctrica anual.
Esto significa que una familia que antes pagaba 100 € al mes en electricidad podría reducir su factura hasta aproximadamente 20 € – 60 € al mes, dependiendo de su consumo y del tamaño de la instalación.
En algunos casos concretos, cuando el consumo se adapta muy bien a la producción solar, el ahorro puede ser incluso mayor.
Una duda muy común es si al instalar energía solar se deja de pagar electricidad por completo.
La realidad es que, aunque instales placas solares, normalmente seguirás pagando una pequeña parte de la factura de la luz. Esto ocurre porque:
Por eso, si te preguntas cuánto se paga de luz con placas solares, lo habitual es que la factura eléctrica se reduzca considerablemente, pero no desaparezca del todo.
Para entender mejor el impacto del autoconsumo, veamos algunos ejemplos habituales.
Estos ejemplos muestran cómo el ahorro de placas solares puede variar según el tamaño de la instalación y los hábitos de consumo del hogar.
El ahorro real que se puede conseguir con paneles solares depende de varios factores.
Los más importantes son:
Cuanta más electricidad consuma un hogar, mayor potencial de ahorro tendrá la instalación solar.
El ahorro es mayor cuando se utiliza la energía en el momento en que se produce, por ejemplo, durante el día.
Las instalaciones más grandes generan más energía y permiten cubrir una mayor parte del consumo eléctrico.
Las zonas con mayor irradiación solar producen más energía a lo largo del año.
El tiempo necesario para recuperar la inversión depende del coste inicial y del ahorro anual en la factura eléctrica.
En España, la amortización de una instalación solar doméstica depende de varios factores, como el tamaño de la instalación, el consumo del hogar y si se incluyen baterías o no.
Teniendo en cuenta que los paneles solares pueden funcionar durante más de 25 años, el ahorro acumulado a lo largo de su vida útil puede ser muy significativo.
Para estimar el ahorro potencial de una instalación solar, es necesario analizar varios aspectos de la vivienda:
Con estos datos se puede calcular la producción solar estimada y el porcentaje de energía que se podrá autoconsumir.
Una forma de aumentar todavía más el ahorro energético es añadir una batería solar a la instalación.
Las baterías permiten almacenar la energía que no se utiliza durante el día para poder usarla por la noche o en momentos de mayor consumo.
Gracias a esto, se puede aprovechar una mayor parte de la energía generada por los paneles solares y reducir todavía más la electricidad que se compra a la red.
En muchos casos, combinar paneles solares con almacenamiento energético puede aumentar el ahorro total de la instalación y mejorar la independencia energética del hogar.
El ahorro anual suele situarse entre el 40 % y el 80 % de la factura eléctrica, dependiendo de la instalación y del consumo del hogar.
Sí, normalmente se sigue pagando una pequeña parte de la factura, aunque mucho menor que antes de instalar el sistema.
En algunos casos sí, pero lo más habitual es que cubran una gran parte del consumo eléctrico, reduciendo considerablemente el gasto energético.
Sí, porque permiten aprovechar más energía solar y reducir el consumo de electricidad de la red.