Cocina de gas o eléctrica: ¿Qué me conviene más?

Te contamos los pros y contras del gas y la electricidad para tu cocina para que puedas elegir la ¡que más se adapte a tus necesidades!

Ayer empezamos con el duelo energético definitivo y hoy toca el segundo asalto. No creemos que haya un vencedor claro, ya que tanto electricidad como gas tienen sus propias ventajas e inconvenientes y a esto hay que sumarle las diferentes necesidades de cada usuario. Aun así, con estos dos posts esperamos ponerle un poco  más de luz al tema. O de gas.

 Entre fogones: Cocina de gas vs vitrocerámica y placas de inducción

Si hablamos de precio, el gas vuelve a subirse a lo más alto del podio, siendo este tipo de cocinas con fogones “de toda la vida” la opción más económica. Le seguirían, si hablamos de gasto en consumo, las placas de inducción, que calientan el doble de rápido que la vitrocerámica, lo cual se nota bastante en la factura de la luz si las comparamos.

La apariencia de estas dos “primas hermanas” es casi idéntica, pero además de que necesitan diferentes tiempos para calentarse, lo que tiene una le falta a la otra: es decir, la “vitro” es más barata en el momento de adquirirla, pero a la hora de medir el consumo resulta más cara porque necesita más energía eléctrica para funcionar, mientras que hacernos con una placa de inducción supone un desembolso mayor pero el consumo resulta más económico que en el caso de la primera.

En cuanto a otras características, una de las que más diferencia entre sí a estos tres tipos de cocinas es el tema de la limpieza. Unos fogones de gas sucios suponen una de las peores pesadillas que podemos imaginar dentro de una cocina, mientras que tanto “vitro” como placas de inducción se limpian muy fácilmente con apenas una bayeta húmeda y algún producto específico aplicado de vez en cuándo.

En el tema de la seguridad y el mantenimiento, también ganan las “primas hermanas”. Las cocinas de gas necesitan revisiones periódicas, ya que es necesario controlar los posibles escapes que pueden darse, algo que no ocurre con las vitrocerámicas y las placas, ya que al funcionar con electricidad son mucho más seguras y sólo necesitan revisión en caso de alguna fisura en el cristal o pequeños accidentes de ese estilo.

Y bien, llegados a este punto, os preguntaréis…¿Por cuál me decido? Cómo habéis visto no todo es blanco o negro, así que nuestro consejo es que elijáis en base a cosas como cuántas personas viven en casa (tema consumo, limpieza, etc), lo grandes que son las habitaciones (en cuánto a la calefacción), vuestra forma de consumir y ese tipo de cosas. O si no haced una lista con los pros y contras que os hemos dado y ¡Que gane el mejor!

ACTUALIZACIÓN: desde finales de 2015/principios de 2016, empezamos a ofrecer gas a nuestros clientes de electricidad.

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