Energía hidroeléctrica: el poder del agua

Hay sitios donde gracias al agua podemos crear electricidad. ¿Quieres descubrir algunos de los sitios más importantes para generar esta energía renovable?

energia_hidroelectrica_blog

Desde pequeños siempre nos han dicho que hay que evitar que el agua y la electricidad entren en contacto…y sigue siendo peligroso, pero hay ciertos lugares en dónde estos dos elementos se llevan bien (aunque sigan sin poder entrar en contacto directamente). Son sitios en los que se aprovecha la fuerza y el movimiento del agua de ríos o mares para generar electricidad, es decir energía hidráulica. Sitios como estos.

Centrales hidroeléctricas

Podemos considerar que las primeras de la historia (aunque en miniatura) fueron los molinos de agua árabes de la Edad Media.

El concepto de base es prácticamente igual al de las centrales de hoy en día: aprovechar la fuerza de un río, de un salto de agua o hacer que ésta circule con un desnivel de por medio para mover cierto elemento, antes una rueda con palas, ahora grandes turbinas, generando así energía cinética.  Antiguamente ese movimiento se usaba, por ejemplo, para moler cereales, mientras que en las centrales hidroeléctricas se transforma en electricidad.

Las más comunes son aquellas que estancan el agua de un río en un embalse,  natural o artificial, reteniéndola mediante una presa y dejándola caer de forma controlada a más o menos altura. Al fondo del desnivel están las turbinas dispuestas a poner en marcha su magia. Cuanto más desnivel, más magia (esto…más potencia).

Centrales mareomotrices e undimotrices

Como haría Julio Iglesias, pasamos del agua dulce al agua salada. El mar, a pesar de no ofrecer demasiados desniveles, también tiene fuerza. Dos tipos de fuerza, para ser más exactos.

La mareomotriz es la de las mareas y se aprovecha, bien instalando turbinas bajo el agua, bien aprovechando la diferencia de altura entre mareas altas y bajas.

La otra es la undimotriz, es decir, la energía mecánica generada por el movimiento de las olas. En este caso se suelen utilizar dispositivos flotantes para convertir esa energía electricidad, más o menos cerca de la orilla.

Actualmente esta última es la más exitosa de las energías hidráulicas ya que a diferencia de las presas causa un impacto medioambiental mínimo y es más fácil de pronosticar y controlar que la mareomotriz. De hecho la undimotriz es una de las energías renovables estrella ahora mismo.

Centrales eólicas marinas

Otra forma de aprovechar el mar es beneficiándonos de lo que pasa fuera del agua, así que permitidme colar a una intrusa, como quien dice recién llegada: la energía eólica marina.

Hace poco os hablábamos de su hermana mayor terrestre y el funcionamiento de ambas es muy similar. Los aerogeneradores en este caso se instalan en el fondo del mar, inicialmente cerca de la costa pero cada vez más lejos de ella debido a que en principio hacerlo así supone un menor impacto medioambiental. Las palas quedan fuera de la superficie y funcionan con el viento que genera el oleaje.

En resumen, cada una de estas formas de aprovechamiento del poder del agua tienen diversos pros y contras y se adaptan a lugares y necesidades diferentes. Seguro que nos queda camino por recorrer para lograr que tengan el menor impacto posible en el medio ambiente y el mayor nivel de eficiencia.

 

 

Share on Facebook19Tweet about this on Twitter2Share on LinkedIn0Google+0Pin on Pinterest0

¿Qué te ha parecido este artículo? ¡Vótalo!

1 voto2 votos3 votos4 votos5 votos
Loading...
1
votos

Comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.