La abuela tiene un máster en Eficiencia Energética (I)

La abuela tiene un máster en Eficiencia Energética (I)

“Sí, abuela, nos queda mucho que aprender” Septiembre es un mes para los buenos propósitos. Especialmente para los buenos propósitos que atañen a la formación: ¿Quién no se ha apuntado a un curso de conversación en inglés un mes de septiembre? ¿Quién no se ha inscrito a las clases de spinning del gimnasio? Incluso es un buen mes para empezar un coleccionable de historia del arte o para hacer un taller de literatura on-line.

Pero sobretodo, septiembre es un mes en el cual las mentes inquietas de este país piensan en si deberían o no hacer un máster. El plan de Bologna ha complicado tantísimo la oferta formativa que casi sería necesario hacer un máster para decidir qué máster es más conveniente. Especialmente si tus intereses van en la dirección de la eficiencia energética, la sostenibilidad y las energías renovables.

En HolaLuz.com queremos haceros las cosas más fáciles. Así que vamos a daros un par de claves para escoger, más allá del cuadro de profesores, la duración del programa, las salidas profesionales o la universidad que expide el título. Dedicarse a la eficiencia energética es también una cuestión de actitud. Sin ella jamás seremos capaces de implementar ni una sola medida que permita a nuestros clientes ahorrar energía (y dinero). Y es que la que realmente tiene un máster en eficiencia energética es mi abuela. Un referente.

Ser energéticamente sostenible implica tomar decisiones diarias que cambian nuestro modo de vida. Ir andando al trabajo o a la universidad ahorra combustibles fósiles y emisiones a la atmósfera. ¡Al menos una vez a la semana! ¡Qué no es para tanto! La abuela de HolaLuz.com va siempre a pie a la compra y vuelve en el autobús. Cocinando para varios días ahorra gas natural y/o luz. Ella, hace caldo para tres o cuatro días y lo congela. Y antes de salir de casa saca la carne del congelador y así se ahorra la luz que necesita el microondas. Rico, rico, eficiente, eficiente. Y sí, la abuela “mola” y tiene microondas.

Ella no sabe lo que es la ventilación cruzada pero en verano siempre hay un par de ventanas estratégicamente abiertas que generan un ambiente agradable. Además, no le hacen falta sensores de presencia en ningún sito: apaga las luces cuando no las necesita, desconecta todos los stand-by (ya os he dicho que la abuela “mola”) y pone la lavadora cuando tiene la ropa suficiente. Y, claro, tiende siempre a aire libre. Salvemos esas terrazas comunitarias tan poco usadas.

Quizás pensaréis que todo esto es más de lo mismo y que esto ya lo sé yo y que dónde están los recuperadores de calor y las placas solares térmicas y las fachadas inteligentes de última generación. Pero fijaos bien. Porque probablemente vuestra abuela también tenga un máster en eficiencia energética y podáis aprender de ella la actitud eficiente que podréis complementar con los conocimientos académicos del máster
reglado. Justo como me pasó a mi con la mía. Y además, en el próximo post os daremos algunos consejos para elegir un buen máster. ¡Abuelaaaa!

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