Si te hablan de energía … que no te cuenten historias ;)

Laura Benitez

Hoy queremos celebrar Sant Jordi y el Día del Libro desmintiendo las típicas historias relacionadas con el mundo de la energía que quien más y quien menos ha escuchado alguna vez.

Que si cambiar de compañía eléctrica es complicado y peligroso, que si el autoconsumo es ilegal o “cosa de ricos”, que la Tarifa Justa de Holaluz no es plana porque siempre hay una letra pequeña con la que no contabas o uno de los clásicos entre los clásicos: que la energía verde es solo márketing y/o que un mundo basado en energías renovables no es posible. Seguro que alguien te ha venido con alguna de estas historias en más de una ocasión, historias que frenan el cambio hacia un modelo energético más sostenible y mejor.

Hoy, con motivo de Sant Jordi y del Día del Libro, hemos tomado prestadas cuatro historias populares para explicar esas leyendas urbanas que algunos trolls y otros “seres oscuros” menos anónimos han esparcido durante años y aprovecharemos para desmentirlas :)

 

Alicia en el País de las Eléctricas

 

Érase una vez una chica llamada Alicia, que quería cambiar de compañía eléctrica. Una tarde de domingo, mientras revisaba el correo postal, aburrida de abrir solo propaganda electoral, vió un conejo blanco atravesar el comedor como un relámpago. Le persiguió por toda la casa hasta el jardín. Allí, siguió al animal hasta su madriguera y cayó en un agujero muy profundo.

La caída no le hizo daño pero apareció en un mundo donde nada parecía tener sentido. “Bienvenida al sector eléctrico”, le dijo el conejo. Alicia se topó con animales exóticos como el PVPC, la Discriminación Horaria, unas tarifas que cambian cada hora o facturas que engordaban y encogían sin motivo aparente. Ante tal caos, Alicia empezó a llorar. “¿Qué te pasa, niña?”, le preguntó una oruga que fumaba una gran pipa. “¡Yo solo quería cambiar de compañía!” “Es muy complicado. Será mejor que te quedes con la que ya tienes.” “A mí me engañaron con la letra pequeña” le dijo una tortuga de gafas minúsculas. “Vigila que no te pase lo mismo.” De repente un sonido atronador volcó la tortuga. “¡Que le corrrrten la luz!”, gritaba la Reina de los Miedos. “¡Que le corten la luz! ¡Que le corten la luz!” no paraba de repetir mientras se acercaba a ella. Entonces hizo un gesto con la mano y una legión de facturas se abalanzó sobre Alicia.

De repente, Alicia se despertó. Se había quedado dormida con un montón de facturas encima de la cara. Acto seguido, se levantó y llamó a su hermana para contarle el disparatado sueño que acababa de tener. “¡Qué va! ¡Cambiar de compañía eléctrica no es nada complicado! Es como una portabilidad telefónica. Escoge la comercializadora que más te guste y llama. Pero antes, consulta tu contrato actual para ver si tienes algún tipo de permanencia. Además, ¿cómo te van a cortar la luz? Piensa que la infraestructura, es decir, los cables por los que llega la energía que consumes, serán los mismos, tengas la compañía que tengas. Así que si hasta ahora tenías un buen suministro y decides cambiar de comercializadora, lo seguirás teniendo.”

Y para comprobarlo, solo tienes que rellenar este formulario (no te llevará más de 3 minutos), sin madrigueras ni líos de por medio: Cámbiate

 

Los 3 cerditos y el autoconsumo

 

Había una vez 3 cerditos que eran hermanos. Vivían en 3 casas en una pradera bañada por el sol, así que decidieron instalar placas solares para aprovechar su energía. El primer cerdito subió de inmediato al tejado de su casa y empezó a tomar medidas. El lobo feroz que merodeaba por la zona y conocía las intenciones de los cerditos le espetó: “Seguro que eso es ilegal. ¡Nunca dejarán que consumas tu propia energía!” El cerdito, que era muy asustadizo y no se había informado demasiado, bajó del tejado y decidió no continuar con la instalación.

El lobo siguió su paseo y se encontró con el segundo cerdito, que estaba contando bellotas en el jardín. “Jajaja… Ni con un millón de ellas podrías pagar las placas solares.” El cerdito se levantó y se encerró en su casa, desanimado. Cuando el lobo llegó a la casa del tercer cerdito le encontró sentado, tranquilo, leyendo el periódico. “Tú eres el más listo” le dijo el lobo. “Eres el único que has visto que el autoconsumo energético en España es imposible”. “Te equivocas”, respondió el tercer cerdito. “El autoconsumo es legal desde hace años y el impuesto al sol, que desapareció por completo en octubre de 2018, no nos hubiera afectado (se aplicaba sobre todo a empresas). Gracias a esto, ahora podemos consumir la energía que generamos con nuestras placas solares, compartirla e incluso recibir bellotas a cambio por la energía que producimos de más. Además, el autoconsumo no es solo para cerditos ricos. Existen opciones para todos los bolsillos, algunas similares a un “renting”, con la que puedes tener placas solares sin gastar ni una sola bellota al principio, pagando una cuota mes a mes.”

Al cabo de unas semanas, el tercer cerdito ya tenía una instalación de autoconsumo en su casa. Y decidió hacerla compartida con sus otros dos hermanos para que pudieran aprovechar la energía que generaba.

Si tu también quieres empezar a producir tu propia energía, deja de hacer caso a los lobos y pídenos un estudio personalizado ;) Quiero un estudio personalizado.

 

Luces de Bohemia

 

Aquella mañana, Max Sol salió de su casa con Don Vatio. Estaba enfadado. El cartero le había llevado algo que no esperaba: la factura de la luz. “Es demasiado alta” dijo. “Demasiado alta, Don Vatio. Una montaña rusa cada mes y yo siempre temiendo por encender la luz por la noche, el horno, la calefacción… no puede ser”. Don Vatio no pudo responder. Había ruido: camino a la taberna, un grupo de jóvenes se manifestaban en la calle. “Consumir energía fósil está acabando con el planeta. ¿Dónde están todos aquellos que dicen defender el clima?” Don Vatio se los miró desconcertado.

Al llegar, el tabernero estaba bajo el encanto del mismo lamento: “Nunca sé qué voy a pagar. ¿Cómo voy a organizarme así, Max? Y de las nuevas ofertas, ojo con la letra pequeña: al final de año te acaban cobrando de más”. Don Vatio los miraba extrañado. Segundos antes de poder hablar, desde una mesa lejana intervino el Ministro de Gobernación, antiguo compañero de estudios de Max. “Es complicado, ciertamente. Siempre vas a temer por encender esa luz o esa otra. Es el mercado eléctrico, amigo”. Don Vatio, que había escuchado paciente todo cuanto se pudo decir aquel día sobre la electricidad, reclamó atención: “Max: existe una alternativa con la que siempre, siempre, pagarás lo mismo”. “Jóvenes: esta alternativa que quiere cambiar el mundo está creciendo en estos instantes. Y cuenta solo con energía renovable”. “Tabernero y señor Ministro: hemos venido a demostrar que hay otra manera de hacer las cosas. Sin letras pequeñas”. “A todos vosotros: esta alternativa existe y se llama Holaluz. Su Tarifa Justa es la primera tarifa plana real del mercado eléctrico. Siempre pagas lo mismo, cuidando al Planeta, sin letra pequeña y sin ninguna regularización”.

Camino a su casa, Max imaginó cómo sería un mundo donde solo se consumiera energía verde. Un mundo sin letra pequeña, con honestidad, teniendo en mente al Planeta. A la mañana siguiente, las vecinas lo encontraron… pegado al teléfono. En 3 minutos se había cambiado de compañía. Aquella mañana, Max Sol salió de su casa con Don Vatio. Estaba contento.

Si quieres comprobar que una tarifa plana con energía verde y sin letra pequeña es posible, puedes hacerlo (sin permanencia) en un click: Tarifa Justa

 

Vengadores (Green Game)

 

Érase una vez un malvado troll llamado Thanos. Un ser muy cansino y con muy mal color de cara que vivía obsesionado con eliminar la mitad de fuentes de energía, en concreto las renovables. En su cabeza, lo mejor para el universo era eliminar la energía solar, la eólica, la hidráulica o la mareomotriz, en resumen, “esos rollos hippies”, en pro de que las energías no renovables y altamente contaminantes, como el carbón, volvieran a dominar el sector eléctrico. Para ello necesitaba reunir 6 gemas que contenían 6 mentiras y colocarlas en el Guantelete del Oligopolio, con el que dominaría las mentes de toda la humanidad.

Estas eran las gemas y sus mentiras:

  • La Gema del Precio: contenía una de las mayores falacias sobre energía de origen renovable, la que sostiene que es más cara que el resto.
  • La Gema de la Meteorología: albergaba otra mentira clásica en su interior, aquella que rezaba que contra la intermitencia de las renovables, poco o nada se podía hacer. Que la energía solar dependía exclusivamente de que hiciera sol, la eólica de que soplara el viento…
  • La Gema del Trabajo: en este caso contenía uno de los argumentos más ridículos, el que amenaza con que las energías renovables quitarán puestos de trabajo y perjudicarán la economía.
  • La Gema de la Contaminación: ésta la usaban solo los trolls más avanzados y contenía una verdad sobredimensionada que convertían en mentira. Consistía en “defender” o minimizar la contaminación de las energías fósiles afirmando que las renovables contaminaban al mismo nivel o incluso más.
  • La Gema de la Fauna: en este caso, también se usaba una verdad distorsionada. La que mantenía que por ejemplo los molinos de viento eran una amenaza absoluta e irremediable para las aves (mucho peor que los gases de las centrales de carbón, claro).
  • La Gema del Paisaje: ésta era “para nota” en la escala troll. Contenía afirmaciones tan sesudas como que las placas solares estropeaban la estética de un conjunto de viviendas u otras tan parciales y cuestionables como que los molinos de viento distorsionaban el paisaje natural.

Por suerte, aunque Thanos había conseguido reunir las gemas, los Vengadores (o Verdeadores, como algunas personas les llamaban en un alarde de frikismo), lo dieron todo para interceptar el Guantelete, cambiarlo por un monovolumen eléctrico en el mercado verde y hacerse un tour para explicarle al mundo la verdad.

Explicaron que la energía verde no es más cara, al contrario, producirla es más barato ; que es preferible y más útil mejorar las baterías y sistemas de almacenamiento actuales para poder reservar una parte de la energía para cuando no haga sol o viento que quejarnos porque a veces falte sol o viento; que la transición energética, significa cambiar un modelo por otro sin eliminar nada ni a nadie; que no existe una energía que suponga un 0% de contaminación, pero que dentro de eso, las renovables son las menos contaminantes, de calle; que si el aire se vuelve irrespirable, de poco servirá respetar las “estéticas de fachada” y que es bastante más sensato rediseñar los molinos de viento para que no supongan un peligro para las aves que renunciar a la energía eólica.

Por suerte, el mensaje caló :)

Y si quieres saber más sobre energía verde y la relación que tiene Holaluz con ella… Energía verde

Estas han sido nuestras historias, si a ti también te han contado algunas parecidas, puedes compartirlas en comentarios. ¡Feliz Sant Jordi y feliz Día Del Libro de parte de todo el equipo!

 

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