¿Cuántos kWh consume una casa? Consumo medio mensual, diario y anual en España
Saber cuántos kWh consume una casa es el primer paso para entender si tu factura está dentro de lo normal o si estás gastando más de lo necesario. Muchas personas miran únicamente el importe final, pero no saben interpretar su consumo medio en kWh ni cómo compararlo con el de otras viviendas similares.

En esta guía te explicamos cuál es el consumo medio real en España, cuánto supone al mes, al día y al año, y cómo saber si tu vivienda está por encima de la media o dentro de los valores habituales.
¿Cuántos kWh consume una casa en España de media?
El consumo medio de luz en un hogar en España se sitúa aproximadamente entre 3.000 y 4.500 kWh al año, aunque puede variar según el tipo de vivienda, el número de personas y los hábitos de consumo.
De forma orientativa:
- Piso pequeño (1–2 personas) → 2.000–3.000 kWh/año
- Vivienda media (3–4 personas) → 3.000–4.000 kWh/año
- Casa unifamiliar → 4.000–7.000 kWh/año
El consumo medio de electricidad en una vivienda unifamiliar suele ser más elevado, ya que normalmente hay más superficie que climatizar y es más habitual contar con aire acondicionado, termo eléctrico o sistemas de calefacción eléctrica.
Consumo medio de una casa al mes, al día y al año
Si te preguntas cuántos kWh consume una casa al mes o al día, estas son las cifras aproximadas para una vivienda media en España:
- Consumo anual medio → 3.500 kWh
- Consumo mensual luz → 250–300 kWh/mes
- Consumo diario kWh casa → 8–10 kWh/día
En el caso de una vivienda unifamiliar, el consumo suele ser mayor. Puede situarse en 400–600 kWh/mes o 13–20 kWh/día.
La diferencia depende principalmente del tamaño de la vivienda, del uso de climatización (aire acondicionado o calefacción eléctrica), del termo eléctrico y de la frecuencia de uso de los electrodomésticos.
Tabla comparativa: consumo normal según tipo de vivienda
|
Tipo de vivienda |
Consumo mensual |
Consumo anual |
|
Piso 1–2 personas |
150–230 kWh |
2.000–3.000 kWh |
|
Piso 3–4 personas |
250–350 kWh |
3.000–4.000 kWh |
|
Vivienda unifamiliar |
400–700 kWh |
4.500–7.000 kWh |
El consumo eléctrico medio en una vivienda unifamiliar suele ser más alto porque normalmente hay mayor superficie que climatizar, más electrodomésticos en uso simultáneo y, en muchos casos, sistemas de calefacción o agua caliente eléctricos.
¿De qué depende el consumo eléctrico de una vivienda?
El consumo eléctrico de una vivienda, ya sea un piso o una vivienda unifamiliar, puede variar considerablemente en función de varios factores:
- Número de personas en casa
- Tamaño de la vivienda
- Uso de aire acondicionado o calefacción eléctrica
- Si hay termo eléctrico
- Frecuencia de uso del horno, lavadora y lavavajillas
- Teletrabajo
- Eficiencia energética de los electrodomésticos
- Zona climática
No consume lo mismo un piso de 60 m² en una zona de clima templado que una casa grande con aire acondicionado en verano y calefacción eléctrica en invierno. Estos factores explican por qué el consumo puede variar tanto entre viviendas aparentemente similares.
Ejemplo real: cuánto consume una casa de 2, 3 y 4 personas
Para entender mejor cómo varía el consumo según el tipo de vivienda y el número de habitantes, veamos algunos casos prácticos:
2 personas en piso de 80 m²
- 220 kWh/mes
- 2.640 kWh/año
3 personas en piso de 95 m² con aire acondicionado
- 320 kWh/mes
- 3.840 kWh/año
4 personas en vivienda unifamiliar con termo eléctrico
- 550 kWh/mes
- 6.600 kWh/año
Como puedes ver, el consumo en una vivienda unifamiliar suele ser considerablemente mayor que en un piso medio, especialmente cuando se utilizan sistemas eléctricos de climatización o agua caliente.
¿Tu consumo es alto o está dentro de lo normal?
Para saber si tu gasto eléctrico es razonable, puedes comparar tu factura con estas referencias orientativas:
- Piso con 2 personas → más de 300 kWh/mes puede indicar un consumo elevado.
- Piso con 4 personas → a partir de 450 kWh/mes empieza a considerarse alto.
- Vivienda unifamiliar → superar los 700 kWh/mes suele ser un consumo elevado.
Si estás claramente por encima del consumo medio de un hogar similar al tuyo, es probable que exista margen de mejora en hábitos, eficiencia o configuración del contrato eléctrico.
Cómo saber cuántos kWh consume tu casa realmente
Si quieres saber con exactitud cuántos kWh consume tu vivienda, tienes varias formas sencillas de comprobarlo:
- Revisa tu factura de la luz → en ella aparece el consumo del periodo expresado en kWh.
- Consulta tu contador digital → muestra los kWh acumulados y, en muchos casos, la potencia máxima demandada.
- Accede al área de cliente de tu comercializadora → podrás ver tu consumo mensual y, en algunos casos, el detalle diario u horario.
Para calcular tu consumo diario real, divide el consumo total del periodo entre el número de días facturados. Así obtendrás una referencia clara de tus kWh al día y podrás comparar si estás dentro de lo normal.
¿Cuánto cuesta ese consumo en tu factura?
Para entender el impacto real en tu bolsillo, puedes hacer un cálculo sencillo.
Si el precio medio del kWh fuera, por ejemplo, de 0,15 €, el coste aproximado del consumo sería:
- 250 kWh/mes → 37,5 €
- 350 kWh/mes → 52,5 €
- 600 kWh/mes → 90 €
Ten en cuenta que a este importe hay que añadir el término de potencia, impuestos y el alquiler del contador.
Por eso, comprender tu consumo mensual de luz es fundamental para identificar cuánto pagas realmente por la energía que utilizas y dónde puede haber margen de ahorro.
Cómo reducir el consumo si gastas más de la media
Si tu consumo está claramente por encima del promedio, es momento de revisar algunos puntos clave que suelen disparar el gasto eléctrico sin que lo notes:
- Revisa el uso del aire acondicionado y ajusta la temperatura 1 grado.
- Controla el termo eléctrico y evita que funcione más horas de las necesarias.
- Elimina el stand by permanente en televisores, routers y otros dispositivos.
- Usa programas ECO en lavadora y lavavajillas.
- Aprovecha mejor las horas valle si tienes discriminación horaria.
- Valora renovar electrodomésticos antiguos por modelos más eficientes.
En viviendas unifamiliares, donde el consumo suele ser mayor, aplicar estos ajustes puede suponer un ahorro especialmente significativo a lo largo del año.
Entender cuánto consumes es el primer paso; optimizar cómo lo usas es lo que realmente marca la diferencia en tu factura.
Y si no quieres calcular kWh, analizar consumos ni preocuparte por cuánto gastas cada mes, una alternativa es apostar por una tarifa estable que te permita pagar siempre lo mismo, sin sobresaltos. ¿Prefieres olvidarte de los cálculos?
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