Tipos de autoconsumo: más allá de la energía solar

Aunque en Holaluz estamos apostando fuerte por el autoconsumo mediante energía solar fotovoltaica, no nos olvidamos de que existen otras fuentes de energía renovable para producir nuestra propia energía.

Autoconsumo

Al pensar en autoconsumo, (la producción de energía eléctrica para consumo propio) lo primero que se nos viene a la mente es una placa solar. Aunque la energía solar es la más frecuente, existen otros tipos de autoconsumo que podemos clasificar en función de la fuente de energía renovable en la que se basan.

Energía solar fotovoltaica

Las instalaciones de energía solar fotovoltaica son las de las placas o paneles solares de la gran mayoría de edificios que se abastecen energéticamente mediante autoconsumo.

Este tipo de energía solar aprovecha la radiación del sol al incidir sobre materiales semiconductores (con los que se fabrican las placas), generando electricidad directamente, mediante el llamado efecto fotoeléctrico. Actualmente, aunque en españa no existe el balance neto, sí es posible almacenar la energía sobrante que no se consume en el momento en baterías inteligentes.

El año pasado empezamos a montar varias instalaciones de autoconsumo que funcionan con este tipo de energía, ¡y en ello seguimos! :) Además, tuvimos el privilegio de montar la primera instalación para autoconsumo compartido de España.

Este tipo de instalación de autoconsumo suele ser la más versátil, ya que por lo general puede instalarse tanto en viviendas unifamiliares u otros tipos de edificios aislados como en bloques de pisos.

Energía solar térmica o termosolar

En el caso de la energía termosolar, lo que se hace es aprovechar el calor generado gracias a la luz del sol, concentrando su energía para obtener así energía térmica. En estas instalaciones los paneles termosolares se complementan con acumuladores y baterías y son especialmente recomendables para reducir el consumo en Agua Caliente Sanitaria (ACS).

Se trata de un sistema menos directo que en el caso las instalaciones solares fotovoltaicas pero mientras estas están sujetas a una producción intermitente, la producción termosolar es gestionable, es decir, puede adaptarse a la demanda de cada momento.

Geotérmica

La energía geotérmica es la que se obtiene a partir del calor del interior de la Tierra.  Dado que el núcleo del planeta puede superar los 6700 ºC, a más profundidad mayor temperatura, aunque este tipo de instalaciones se bastan y se sobran con la energía obtenida a unos 3 km de profundidad.

Este tipo de energía suele utilizarse sobre todo para Agua Caliente Sanitaria (ACS) y calefacción mediante bomba de calor. Resulta una muy buena opción para viviendas o empresas en fase de construcción o rehabilitación con un jardín o espacio exterior similar, para colocar allí los colectores que absorben la energía del subsuelo.

El ahorro en calefacción que aporta este tipo de energía es muy destacable. Por lo general en el interior de la vivienda el calor se libera a través de un suelo radiante. La necesidad de tene que instalar ese suelo más los colectores exteriores son las dos caracteristicas que hacen de la geotermia la energía ideal para casas unifamiliares de nueva construcción.

Minieólica

No solo de sol y calor vive el autoconsumo. La energía eólica, es decir, la producción de electricidad a partir de la fuerza del viento no se limita a los grandes parques eólicos con molinos gigantes.

La llamada energía minieólica es precisamente eso, energía eólica a pequeña escala, producida mediante pequeños aerogeneradores instalados que dan energía a viviendas o pequeñas empresas.

La producción de este tipo de energía es bastante intermitente pero si se complementa con baterías eléctricas puede ser una muy buena opción, sobre todo, claro está, en zonas en las que suela soplar el viento con mayor frecuencia y fuerza. Para ello, como en el resto de casos, es necesario hacer un estudio previo para saber qué tipo de instalación se puede adaptar mejor a nuestras necesidades, pero en el caso de la energía minieólica podemos empezar por consultar este atlas eólico, que nos da la magnitud de viento media en cada zona.

Biomasa

La energía obtenida a partir de biomasa es aquella que se obtiene por combustión de desechos orgánicos, como restos de madera no aprovechables y similares. Uno de los combustibles de biomasa más utilizados son los pellets, pequeñas piezas de desechos de madera procesados y prensados. Tienen un alto poder calorífico y son los que menos espacio de almacenaje necesitan.

Aun así, la opción más económica son las astillas de madera, desechos menos procesados que por ende ocuparán más espacio pero que también tienen una alta eficiencia energética. Este tipo de instalaciones (que como en casos anteriores se usan principalmkente para ahorrar en calefacción y ACS) cuentan con calderas o chimeneas específicas. Existen varios tipos de instalación de biomasa que pueden combinarse con varios tipos de combustible.

Al final, teniendo en cuenta todos estos tipos de instalaciones de autoconsumo, elegir el tipo de energía verde y el sistema ideal para nuestra vivienda o empresa, es cuestión de consultarlo con los profesionales adecuados y pedirles un estudio en base a nuestras necesidades específicas.

Si te planteas una instalación de autoconsumo solar fotovoltaico, en Holaluz estudiamos tu caso para hacerte una propuesta personalizada. Sin coste ni compromiso, solo información detallada para ayudarte a decidir :)

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