Cómo calcular la potencia eléctrica que necesitas y no pagar de más
La potencia eléctrica contratada es uno de los elementos más importantes —y más olvidados— de la factura de la luz. Elegir bien cuánta potencia contratar marca la diferencia entre pagar de más cada mes o que te salten los plomos en el peor momento.
En esta guía te explicamos cómo calcular la potencia eléctrica que necesitas, cómo saber qué potencia de luz contratar según tu vivienda y tus electrodomésticos, y qué debes tener en cuenta para ajustar la potencia sin riesgos. Todo, explicado de forma clara y sin tecnicismos.
¿Qué es la potencia eléctrica contratada y por qué es tan importante?
La potencia eléctrica contratada es la cantidad máxima de electricidad que puedes usar al mismo tiempo en tu vivienda sin que salten los plomos. Es, por así decirlo, el “ancho de banda” de tu instalación eléctrica.
Se mide en kilovatios (kW) y forma parte del término fijo de la factura: la pagas todos los meses, consumas mucha o poca energía.
Por eso, tener más potencia de la necesaria implica pagar de más, y tener menos puede afectar a tu comodidad diaria.
Si quieres saber exactamente qué potencia eléctrica necesitas según tu consumo real, puedes calcularla fácilmente y evitar pagar de más.
Calcula tu potencia necesaria aquíCómo calcular la potencia eléctrica que necesitas, paso a paso
Si te preguntas cómo calcular la potencia eléctrica o cómo saber la potencia de luz que necesito, el criterio es siempre el mismo: qué electrodomésticos pueden funcionar a la vez.
Paso 1. Haz una lista de los electrodomésticos que usas simultáneamente
No se trata de sumar todos los aparatos de la casa, sino solo los que pueden coincidir en el mismo momento. Por ejemplo:
- vitrocerámica
- horno
- lavadora
- lavavajillas
- aire acondicionado
- termo eléctrico
Paso 2. Suma sus potencias aproximadas
Cada electrodoméstico tiene una potencia orientativa. Al sumarlas, obtienes la potencia pico que necesitas cubrir. Ese resultado te da una referencia clara de cuánta potencia contratar.
Paso 3. Añade un pequeño margen de seguridad
Para evitar cortes puntuales, conviene dejar un pequeño margen. No para sobredimensionar, sino para asegurar comodidad sin pagar de más.
Qué potencia de luz contratar según tu vivienda
Una de las búsquedas más habituales es qué potencia de luz contratar para una casa o para un piso. Aunque cada caso es distinto, existen referencias muy útiles:
- Estudio o piso pequeño: entre 2,3 y 3,45 kW
- Piso medio con varios electrodomésticos: 3,45 o 4,6 kW
- Casa grande o vivienda con aire acondicionado y termo eléctrico: 4,6 a 5,75 kW
- Viviendas con muchos equipos eléctricos o usos intensivos: 6,9 kW o más
Estas cifras son orientativas, pero ayudan a evitar errores comunes al calcular la potencia de luz.
Ejemplos reales: qué pasa si enciendes varios electrodomésticos a la vez
Para entender mejor cómo calcular la potencia necesaria, veamos ejemplos reales:
- Vitro + horno + microondas + aire acondicionado → potencia simultánea aproximada: 5,2 kW
- Lavadora + lavavajillas + aire acondicionado → potencia aproximada: 3,8 kW
Estos ejemplos muestran por qué muchas personas se preguntan si les basta con 3,45 kW o necesitan subir a 4,6 kW.
Cómo saber si puedes bajar la potencia contratada y ahorrar
Si nunca te han saltado los plomos, es muy probable que tengas potencia contratada de más.
Con los contadores digitales actuales, es posible ajustar la potencia con mucha más precisión. Cada reducción de 0,1 kW supone un ahorro anual aproximado, y bajar 1 kW puede traducirse en unos 50 € menos al año en la factura.
Eso sí, no conviene bajar por sistema: primero hay que comprobar que la potencia actual no es necesaria en los momentos de mayor uso.
Cómo saber cuánta potencia usas realmente
Para saber si tu potencia está sobredimensionada, puedes:
- revisar la información del contador digital (potencia máxima demandada),
- analizar tus hábitos reales de consumo,
- o pedir a tu comercializadora que te ayude a interpretar los datos.
Este paso es clave para no equivocarte al reducir potencia.
¿Cuánto cuesta subir o bajar la potencia eléctrica?
Cambiar la potencia contratada tiene un coste regulado:
- Bajar la potencia: suele implicar un coste administrativo reducido.
- Subir la potencia: además del coste técnico, puede requerir derechos adicionales y, en algunos casos, un boletín eléctrico actualizado.
Además, la potencia solo se puede modificar una vez al año, por lo que es importante decidir bien.
Qué potencia contratar si teletrabajas o tienes placas solares
El estilo de vida también influye:
- Teletrabajo: ordenador, pantallas y climatización pueden requerir algo más de potencia.
- Placas solares: el autoconsumo suele permitir bajar uno o dos escalones de potencia, especialmente si se acompaña de batería.
Pensar en el futuro evita tener que volver a cambiar la potencia más adelante.
Errores habituales al calcular la potencia eléctrica
Al calcular la potencia de luz, conviene evitar:
- copiar la potencia de otra vivienda “porque funciona”,
- contratar más potencia “por si acaso”,
- bajar potencia sin analizar los momentos de mayor uso.
La clave está en adaptar la potencia a tu forma real de vivir.
Cómo elegir la potencia eléctrica sin complicarte
Como regla clara y práctica:
- Si no usas muchos electrodomésticos grandes a la vez → 3,45 kW
- Si sueles combinar horno, vitro, aire o termo → 4,6 kW
- Si tienes autoconsumo solar → probablemente puedes bajar un escalón
Y si tienes dudas, lo mejor es contar con ayuda experta para calcular la potencia eléctrica adecuada sin riesgos.
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